
Al nacer el bebé, es lógico que se asuste o presente sobresaltos, cuando el bebé abandona el cuerpo de la madre, no percibe aún el espacio en el que se encuentra generando una sensación de inseguridad, de caer, de molestia y de incomodidad. Es normal que le moleste la luz y los sonidos que percibe, su piel expuesta a nuevas texturas, sensación de hambre y desprotección, hace que el niño se sobre salte inmediatamente. Este tipo de