Cuando nacen los bebés creemos que la piel será suave y tersa, pero en muchas ocasiones sucede que los bebés nacen con algunas imperfecciones en su piel, unos pequeños granitos, puntos enrojecidos que suelen preocupar a algunos padres. Lo importante es que la mayoría de ellos suelen desaparecer con el tiempo.
Existen variedades de granitos en la cara de los niños