Costra láctea en el bebé: qué es, por qué sale y cómo quitarla

Un día, al acariciarle la cabeza, notas unas escamas amarillentas y algo grasientas pegadas al cuero cabelludo de tu bebé. Es la costra láctea, una de las consultas más habituales en los primeros meses. La buena noticia: es frecuente, no es grave y suele desaparecer sola. En esta guía te explicamos qué es, por qué sale, cómo quitarla con suavidad y cuándo conviene consultar al pediatra.
¿Qué es la costra láctea?
La costra láctea es una dermatitis seborreica del cuero cabelludo del bebé. Se ve como placas o escamas gruesas, de color blanco o amarillento, a veces con algo de rojez debajo. Aparece sobre todo en la cabeza, pero también puede salir en la frente, las cejas, detrás de las orejas o en los pliegues del cuello.
A pesar de su nombre, no tiene nada que ver con la leche: el nombre viene de su aspecto, como de leche cortada.
¿Por qué aparece?
La causa exacta no se conoce. Se cree que influye una mayor producción de grasa en las glándulas sebáceas del bebé, relacionada con las hormonas que recibe de la madre durante el embarazo, junto con una levadura que vive de forma natural en la piel (Malassezia).
Lo que sí está claro es lo que no es:
- No es contagiosa.
- No se debe a falta de higiene.
- No es una alergia a los productos que usas con tu bebé.
- En la mayoría de los casos no pica ni le molesta, aunque se vea aparatosa.
¿A qué edad sale y cuánto dura?
Suele aparecer en las primeras semanas de vida y va desapareciendo poco a poco en semanas o meses. Normalmente ha mejorado hacia el año de edad y no deja ninguna marca.
Cómo quitar la costra láctea paso a paso
- Ablanda las escamas. Si están muy pegadas, aplica una pequeña cantidad de vaselina en el cuero cabelludo y déjala actuar un rato antes del baño.
- Cepilla con suavidad. Con un cepillo de cerdas blandas o un peine fino, haz movimientos suaves para despegar las escamas que se suelten solas.
- Lava el pelo con un champú suave de bebé. Lavar la cabeza con más frecuencia ayuda a que no vuelva a acumularse.
- Aclara bien y seca con cuidado, sin frotar.
Lo que conviene evitar
- No arranques las costras con las uñas. Puedes irritar la piel o provocar pequeñas heridas.
- No uses champús anticaspa, cremas con corticoides ni antifúngicos sin que te los indique el pediatra.
- No tengas miedo a lavarle la cabeza: al contrario, ayuda.
¿Cuándo consultar al pediatra?
- Si las placas se extienden por la cara, el cuerpo o la zona del pañal.
- Si la piel está muy roja, supura, está caliente al tacto o sangra.
- Si a tu bebé parece picarle o molestarle.
- Si con los cuidados en casa no mejora.
El pediatra puede valorar si hace falta algún tratamiento suave.
Tejidos suaves para su cabecita
Mientras la piel del cuero cabelludo está más delicada, ayuda que lo que está en contacto con su cabeza sea suave y transpirable:
- En la cuna, una sábana bajera de algodón orgánico, elástica, transpirable y con certificación OEKO-TEX, que se lava fácilmente a 30 °C.
- En la silla de coche o el capazo, el cojín reductor de 3 piezas, de 100% algodón, que además de mantenerle bien recogido apoya su cabeza sobre un tejido suave.
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Preguntas frecuentes
¿La costra láctea es contagiosa?
No. No es una infección y no se contagia.
¿Se puede quitar con aceite?
Para ablandar las escamas suele recomendarse un poco de vaselina antes del lavado. Consulta con el pediatra antes de usar cualquier otro producto.
¿La costra láctea se va sola?
Sí, en la mayoría de los bebés desaparece por sí sola en semanas o meses, normalmente hacia el año.
¿Es por no lavarle bien la cabeza?
No. No se debe a falta de higiene, aunque lavarle el pelo con un champú suave ayuda a controlarla.
En resumen
La costra láctea es frecuente, inofensiva y pasajera. Con paciencia, un champú suave, un cepillo blando y tejidos agradables en contacto con su cabeza, suele ir desapareciendo sola. Ante cualquier duda o si ves rojez, supuración o molestias, consulta con tu pediatra.
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de tu pediatra.











